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domingo, 29 de enero de 2017

De Hitchcock a Stallone, pasando por Lubitsch y los Simpsons

 La voz interior en el cine


Vamos a ver cómo las ideas cinematográficas perviven y pasan de peli en peli hasta nuestros días (como en su día una ardilla podía cruzar la península de rama en rama, o eso dicen).

Hitchcock abre la veda:

"La muchacha de Londres" (Alfred Hitchcock, 1929)



Con un cuchillo, sí. Hitchcock en su primera película sonora ya nos dice que puedes coger algo (sonoro) de otra secuencia e implantarlo en la que desees. Y los efectos son interesantes. Esa "voz interior" (pues no la escucha nadie más) nos habla de su obsesión "y lo mató con un cuchillo, y lo mató con un cuchillo" y de cómo un sonido puede (como en este caso) transmitir la idea de la repetición obsesiva.




En "Remordimiento" (Ernst Lubitsch, 1932), propone una mesa en la que unos ancianos discuten sobre las razones por las que mandaron a sus hijos a la guerra.


En la segunda secuencia (fuera del bar), Lionel Barrimore asume los errores de su pasado con ese sonido (regimiento marchando) que escuchó cuando mandó a su hijo a la guerra. De la misma manera que con hitchcock, el "sonido interior" (solo lo escucha él) Como él dice, le mandaba a la muerte y aplaudía. En el caso de Remordimiento, el sonido del regimiento, a diferencia del anterior o los siguentes, no se escucha previamente.


En el capítulo siete de la cuarta temporada de los Simpsons, Marge le dice a Homer que "Lisa necesita un aparato"




Y entonces pasa ésto.


Otra vez la misma idea, la voz que hemos oído, pero repetida, como un eco en su cabeza que le obliga a elegir (adios al seguro dental o lisa necesita un aparato)


Y en los "Mercenarios 3" Wesley Snipes les comenta a los otros mercenarios esto.



Más tarde, Mel Gibson se carga a uno de los muchachos y la vuelta a casa parece es un velatorio.



     

La misma idea que antes. A Stallone le ha molestado, y mucho, que maten a su compañero. Además hay que tener en cuenta que Mel y Stallone son los socios fundadores del grupo de mercenarios. Las chapas primero tintinean en on, para después formar parte de un sonido interno (sube la música y el sonido de las chapas). Una vez más el sonido interior habla sobre la obsesión; en este caso la que tendrá a partir de ese momento: vengar la muerte de sus compañeros.









lunes, 21 de diciembre de 2015

Hitchcock y el montaje

Bueno, estas semanas me voy a buscar unos ayudantes para que me echen una mano mientras me como unos langostinos. Hitchcock nos explica lo que es el montaje y lo hace de una manera sencillísima y súper didáctica.



Ahí está, Hitchcock nos muestra que en la sala de montaje se pueden crear (y cambiar) las ideas, se hace la película.

lunes, 14 de diciembre de 2015

Hitchcock y el plano cenital II

Hoy vamos a ver un pequeño trozo de topaz (Alfred Hitchcock, 1969). Nos vamos a centrar en los personajes de Rico Parra que es un militar cubano y Juanita de Córdoba, que es la viuda de un revolucionario y espía en sus ratos libres. A Juanita le han pillado y Rico le va a decir cuatro palabritas.


Pues con el plano cenital, el bueno de Hitch compone una metáfora visual. Si su caída la viésemos desde cualquier otro lado no entenderíamos lo que el director pretende con su falda: que la veamos como la sangre de ella derramándose sobre el suelo.

lunes, 2 de noviembre de 2015

Hitchcock y el plano cenital I


Hoy vamos a acercarnos a Hitchcock. Veremos un ejemplo de Frenesí (Alfred Hitchcock, 1972), una película en la que al protagonista (John Finch) le acusan de una serie de asesinatos que no ha cometido pero que le incriminan. El verdadero asesino es un amigo suyo que entrega a Finch a la policía. Cuando juzgan y encarcelan al protagonista, Hitchcock nos lo muestra así.





El plano que realmente nos interesa es el último, en el que vemos a Finch desde arriba, en un plano cenital (poniendo la cámara en el techo, para que nos entendamos). 


Es la primera vez que está encerrado y no tiene escapatoria. Hitchcock utiliza ese plano porque es la única manera de poder ver las cuatro paredes y remarcar así que no puede salir. La dirección de actores (las instrucciones que el director le da al actor) lo remarca. Finch pasa la mano por las paredes acentuando lo que el personaje siente en ese momento.